sábado, 28 de agosto de 2021

II. PROBLEMÁTICA DE LA LIBERTAD MAL COMPRENDIDA O EL PROBLEMA DE NO SER PERSONA


Eduardo N. Cordoví Hernández. Lawton, La Habana. Cuba.

Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder para elegir nuestra respuesta.

En nuestra respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad.

Víctor Frankl (1905-1997).


Psiquiatra judío sobreviviente de los campos de concentración nazis.

Su libro, El hombre en busca de sentido, está considerado por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, como uno de los diez libros más influyentes del siglo XX.


Después de haber visto los tres grupos mayoritarios de personas a reaccionar ante un evento civil cualquiera tenemos tres posibles elecciones ¡Así de simple! Adjetivarlas, ponerles color, aplaudir una y abuchear las demás, son otras elecciones acerca de tales elecciones; pero, en su esencia última, todas son decisiones que expresan el ejercicio de la libertad que se tiene y, por tanto, todas son reacciones diferentes ante cierto estímulo ¡No más que eso! y tan respetables como otras cualquieras. Que, usted, no lo acepte así, también constituye una libre elección de su parte. Las elecciones que tomamos no nos hacen ni mejores ni peores en el sentido más estricto.

Por otra parte, como es lógico, un gobierno tiránico, como cualquier otra entidad viva, lo único que hace es defenderse, aferrarse a la existencia y, en el rigor científico, ya biológico o jurídico, le asiste o al menos le acompaña un mínimo de razón a querer seguir viviendo; que sea eso egotismo, egocentrismo, aberración o injusto, son ya otros veinte pesos y tema para otro discurso. No defiendo ni promuevo gobiernos tiránicos, ni a sectores específicos de opinión; solo estoy elaborando algunas ideas, para explicarme al mundo en que vivo. Puedo entender que tal entidad de poder deba ser cambiada, modificada, eliminada, etcétera, pero debo partir desde lo que es y no desde lo que debía ser, porque lo que es, existe, lo que debía; no. Y no es inteligente marchar hacia ese lugar todavía ausente de lo que debe ser con un proyecto imagen del anterior o algo más diferente, pero no suficientemente meditado o sujeto a la inspiración o la improvisación.

En el estado de cosas de un momento teórico representativo de la realidad, la existencia de un gobierno tiránico existe con una cierta autoridad, al menos se encuentra en ejercicio del poder y lo usa en propiedad del poder que ostenta, no valoramos en este juicio si el hecho de esta realidad sea justa o no, ni significa asentimiento ni aceptación del hecho. Y el hecho de si el poder que sustenta, lo ejerce o lo aplica en función de su seguridad como entidad jurídica, política o de simple poder, es algo que SIEMPRE debió haber sido previsto y nunca lo fue, y si estuvo fue violado, y si se obvió durante el proceso legislativo de la carta magna o constitución, primera ley o como se llame, es algo que es lugar común desde que los seres humanos de mayor fuerza, cantidad de dinero, más listos o lo que sea, se las arreglaron para gobernar, con imposición o no, a otros, algo que se pierde en la espesura de las lejanas edades; por lo que con tan larga experiencia como antecedente, poco espacio de confianza queda, para abrigar esperanzas de que una vez derrocado cualquier supuesto gobierno tiránico, sea instaurado otro que enrumbe hacia un destino diferente. Lo cual, en alguna medida, es lo que hace que aparezcan las personas que aplican para el segundo grupo.

Quiero hacer notar, hacer ver, comunicar unas reflexiones más sobre este tema.

Desde estos tres presupuestos, me parece que aquellas personas que ¡Por no comulgar con estas ideas! consideren que está bien referirse a las personas de este segundo grupo, en forma peyorativa aplicándoles calificativos, referencias o ideas definitorias de cobardes o creándoles una relación arbitraria de conexión con ideales pro tiránicos u otros giros semejantes, todo lo que hacen es intentar manipular o crear presión sobre las libres decisiones de los otros, algo que ya ¡En principio! se encuentra opuesto a las ideas que intentan defender. Esto es peligroso, porque lleva en sí el germen de la obstinación tiránica de creer que se tiene razón o que pueda existir alguna razón mejor que cualquier otra.

Muchas veces la forma de invocar la justicia con la óptima intención, se parece al crimen, y ¡hasta lo ejecuta! (Ha pasado más de una vez).

Así que, la máxima expresión de la libertad es el respeto por la forma en que ¡Cada quién! Decide cómo va a hacer ejercicio de la que dispone, siempre que no entre en contradicción o perjuicio con la libertad ajena, ya que, como dijera el benemérito de las Américas, el mexicano Benito Juárez…el respeto al derecho ajeno, es la paz.

Esto tiene una razón natural y súper lógica, tu libertad (Sí la tuya, quien estás leyendo) no tuviste que conquistarla, nadie te la dio y nadie puede ni podrá quitártela, no tienes que morir por ella, solo tienes que vivir usándola porque ¡Naciste con ella! Y porque tu libertad es para que seas responsable ¡No para que estés contento! Ser libre es una carga a llevar no un beneficio que se disfrute. Ser libre es mucho más complejo de lo que la mayoría piensa, y ¡En el mayor de los casos! las personas piensan que es mejor que otro piense por uno, para luego tener a quien culpar.

 Un individuo libre es un individuo autosuficiente. Un individuo que sabe y reconoce que no sabe ¡Nada de nada! y que a cada momento elige, esto o lo otro, voy o no voy, y sabe que nunca sabe qué rayos podrá pasar, sabe que apenas tiene un cincuenta por ciento de posibilidades de que, las cosas, salgan como le convienen o como quisiera o le gustaría, pero ¡Así y todo! se arriesga y si le sale mal no se queja y, si no se arriesga, sabe que perdió la posibilidad de haber logrado algo, pero no sufre por eso. Esta es la fotografía ¡En pelotas! de una persona libre. Ser libre es una decisión personal, íntima y secreta, la libertad no te la tiene que dar ninguna persona y mucho menos un gobierno. Un gobierno a lo sumo lo más que puede hacer es crear más posibilidades de elección o restringir esas posibilidades. No perdamos de vista eso; morimos o peleamos por tener más opciones para usar la libertad que ya tenemos, no para ser libres pues libres, ya somos, a menos que no lo hayamos decidido nosotros mismos solos, antes y siempre que no estemos atados.

Hemos nacido inculcados en la idea de que todos somos iguales; sin embargo, vivimos en contrapunteo con la idea opuesta, ya que hay dos grandes grupos: el de los Ganadores y el de los Perdedores, siendo el gran propósito del entorno de la vida social civilizada, luchar por ganar un puesto en el primero.

De tal manera, se ve bien afiliarse a subgrupos, religiones, asociaciones, sectas (no importa si son satánicas) clubes, lobbies o cualquier otra institución, ya sea paralela, registrada, privada o clandestina que nos una con personas dispuestas y empeñadas por las mismas causas.

Así, con esta bendición o herramienta cultural, entramos al juego usando la libertad con el paradigma de creer en los compromisos de lealtad, los juramentos, las iniciaciones, los ritos y de medir a los otros con la vara de la traición. Quien no piensa como nosotros nos traiciona de alguna manera, mucho más si alguna vez coincidimos en algo, jugamos pelota juntos o juntos gritamos ¡Goal! Viendo un partido de fútbol y ¡Más aún! si votamos por el mismo partido en las elecciones y después de todo eso ¡Un buen día! ya no le vas más al Barsa, pierdes tu afecto por la izquierda o ¡Por la derecha! o decides salir del clóset.

Pero no queda en esto. Hay algo mucho más tétrico todavía; porque puede ser muy emotivo y hasta eufórico, andar por las calles gritando a voz en cuello ¡Viva la libertad! O simplemente ¡Libertad, libertad, libertad! Y que te quedes sin conocer como es la historia completa.


CONTINUARÁ PRÓXIMAMENTE…

III PROBLEMÁTICA DE LA LIBERTAD MAL COMPRENDIDA O EL PROBLEMA DE NO SER PERSONA Comentarios filosófico-psicológicos sobre la realidad político-social del mundo




miércoles, 25 de agosto de 2021

I. PROBLEMÁTICA DE LA LIBERTAD MAL COMPRENDIDA

 

O EL PROBLEMA DE NO SER PERSONA

Eduardo N. Cordoví Hernández. Lawton, La Habana. Cuba.

la mente humana es un generador de engaños, no una ventana a la verdad.Scott Adams (1952 - …).

Norteamericano, Licenciado en Ciencias Económicas, U. de California. Dibujante, creador de la tira cómica Dilbert de crítica mordaz sobre el burocratismo, publicada en 1200 diarios del planeta, dando lugar a una serie animada de TV, juguetes, helados y varios libros.

Hay muchos conceptos que estan mal comprendidos, no solo en Cuba, así que no es un problema cubano. Se trata de un problema del desarrollo de la sociedad humana en este planeta.

Si el ser humano como individuo tiene memoria para ir recogiendo su pasado e ir proyectándose hacia el futuro, la sociedad tiene ¡Para lo mismo! a la cultura. La cultura es la sedimentación de todo el hacer de los individuos que forman la sociedad; son los estratos del folklor, de la historia, de las costumbres y tradiciones, de los inventos tecnológicos y sus renovaciones; por aplicación práctica de las actualizaciones teóricas.

Visto así, las ciencias o ¡la Ciencia! es una parte importante de la cultura, ya que es la yema terminal por donde ¡La cultura! crece.

La Filología, la Lingüística, la Epistemología, la Etimología ¡Entre otras categorías! como ciencias independientes, como ramas de la Filosofía o como simples disciplinas académicas, establecen paradigmas de pensamiento durante largos periodos, hasta que la simple evolución de los idiomas, de acuerdo a las necesidades humanas y sus circunstancia, los quebranten.

La entrada al III milenio conlleva un cambio de mentalidad. Es innegable que estamos asistiendo a un momento histórico de cambio, de punto de inflexión, dadas las tan novedosas modalidades de presentarse la existencia de todo lo que conocemos.

No se puede seguir midiendo la vida con los mismos patrones que usamos desde hace ya mucho tiempo. A pesar de haber empleado en forma respectiva herramientas sociales o condiciones naturales como la democracia y/o la libertad ¡Desde hace siglos! todavía seguimos sin conocer y ¡Sin usar apropiadamente! sus valores; a pesar, repito, de luchar y hasta de morir por ellos, en vano, durante milenios, con todo el atrevimiento y probable desacierto que pueda entrañar esta idea en sus detalles.

Los mismos que se levantan como líderes, no tienen una idea clara de qué son la libertad ni la democracia, por solo continuar citando un par de objetos de atención fundamentales. Es necesario que los grupos de cambio y los propios líderes, a riesgo de perder los liderazgos, muestren que la única forma ¡De momento! para llegar a cambios estables es que cada quien sea su propio líder. (Sí, quizás alguien aquí ya adivinó una gota de anarquismo, pero eso lo veremos en un artículo aparte).

Pero que suceda algo como eso es un tanto imposible, porque entra en el supuesto de que el mundo ¡En su naturaleza! esté mal, algo que no es cierto, porque el mundo está ¡cómo está! debido a ciertas circunstancias que no son esenciales. Y, si las personas ya tienen cierta madurez, para comprender el real conocimiento de las palabras y formalizar nuevos paradigmas, lo único que hay que hacer es divulgar ese conocimiento, que lo demás viene solo.

La época de las guerras, las batallas, los asaltos, las rebeliones, las revoluciones, los mítines, las ofensas, las expresiones de violencia y las exigencias, son formulaciones y modismos que no están a tono con nuestro estado actual de conocimiento. No significa que critique ni que niegue su derecho ¡El de usted! a considerar otra cosa.

Las personas tienen que aprender que ¡Ser libre! tiene un precio, pero ¡Antes de eso! tienen que saber que ¡Ya son libres! y que ¡Lo que la mayoría piensa que es: NO SER LIBRE! solo significa: ¡Que, usted! no quiere pagar el precio.

Ningún gobierno, ni siquiera ¡El más teóricamente despótico posible! es capaz de impedir la expresión de voluntad alguna, a menos que, usted, esté atado. Pero, siempre que no se encuentre atado, uno es libre.

El gobierno más tiránico solo puede legislar a priori y sancionar a posteriori, pero nunca impedir la libre expresión de ninguna persona. Tal expresión puede ser legislada a conveniencia como delito y ¡Caso de hacerse manifiesta! sancionar al ejecutor, pero la expresión no puede ser evitada, solo puede ser reprimida después que se ejecute la expresión de libertad considerada delito, contravención, infracción, etcétera; como un intento desesperado, para evitar que se repita, y que ¡Por supuesto! no puede.

El estado dictando las más drásticas leyes, no puede ni siquiera evitar que los ladrones roben, la policía como cuerpo represor no puede impedir que el ladrón robe, porque el ladrón soborna al policía, se oculta, espera la oportunidad, estudia, se documenta, aplica la tecnología moderna, la ciencia, busca secuaces, planes B, vías de escape, pero termina robando. Siempre habrá un robo consumado en los diarios. El policía no puede evitar que el ladrón robe. Quien mejor podría evitarlo es el herrero que hace la reja, o el cerrajero que hace la caja fuerte y ¡Ni siquiera lo logran! El robo es parte de la realidad objetiva desde que el mundo es mundo y seguirá así hasta el fin de los siglos. Pero eso es ya otra historia.

Esto nos lleva a considerar tres posibilidades a saber. Siempre van a existir:

1.- Personas resueltas, atrevidas o arriesgadas, llamémoslas ¡Valientes! que por serles conveniente, por gusto simple o por los principios que sean, tendrán a bien manifestarse de alguna manera que pueda contravenir lo que un gobierno tiránico considere: no lícito o conveniente para su seguridad, estabilidad o lo que sea y ¡De este modo! estas personas recibirán sanciones, castigos, maltratos, etcétera, pero tal no es más que resultado de una legalidad sesgada que ¡No puede impedir! la manifestación libertaria, ya que ¡El concepto de libertad! no implica que alguien pueda hacer todo lo que quiera; porque eso ¡No lo puede! Usted, puede querer salir volando de forma natural al saltar por la ventana de un décimo piso; pero solo se queda en saltar por ella. Volar de forma natural, se lo impide la realidad de no ser un ave. Pero, si así y todo se arriesga y salta… recibirá castigo (¡Es un decir! pues, de hecho, castigo no es; sino solo un fuerte impacto contra el suelo) y ¡Si queda vivo! no puede decir que no fue libre. Es el mismo caso del disidente maltratado por una tiranía política en cualquier parte del mundo.

2.-Existen también otras personas que no son resueltas, atrevidas ni arriesgadas, llamémoslas conservadoras y, si quieres que seamos un tilín peyorativos o quizás realistas llamémoslas ¡Cobardes! Ellas tendrán a bien no manifestarse de ninguna manera que pueda contravenir lo que un gobierno tiránico considere no lícito o conveniente para su seguridad, estabilidad o lo que sea y, de este modo, estas personas no recibirán sanciones, castigos, ni maltratos, etcétera, pero tal no es más que el haber hecho uso de su libertad, de la misma manera que los arriesgados o valientes ejercitaron la suya orientándola en otro sentido al elegir otra forma más dinámica de reaccionar.

3.- Existirán también personas que, sin formar parte de tal gobierno e incluso teniendo consciencia de las debilidades, errores, injusticias, equivocaciones, excesos, etcétera, que un gobierno semejante pudiera presentar; continuarán siendo emocionalmente proclives a manifestarle apoyo moral, simpatía y hasta, de alguna manera, dejarse manipular, a fin de demostrar su aceptación y reconocerle autoridad.


                                                                                                                                                                                                                            CONTINUARÁ PRÓXIMAMENTE…

 II PROBLEMÁTICA DE LA LIBERTAD MAL COMPRENDIDA O EL PROBLEMA DE NO SER PERSONA

Comentarios filosófico-psicológicos sobre la realidad político-social del mundo




lunes, 23 de agosto de 2021

UNA BREVE HISTORIA DE ¡TAMBIÉN! TU VIDA

 

 Eduardo N. Cordoví Hernández

Capítulo II de mi libro, Relato sobre una persona extraordinaria.

 Entre nosotros y la realidad existen varios velos que nos limitan apreciarla dejándonos ¡Apenas! un distorsionado remedo, cuando no nos impiden verla en absoluto. El reconocimiento de lo que llamamos realidad depende de la sensibilidad y calidad de nuestros sensores para detectarla. El ojo humano solo capta el espectro luminoso dentro de un rango de vibraciones que están entre el ultravioleta y el infrarrojo o sea entre las oscilaciones de onda entre 400 y 750 nanómetros, respectivamente; de modo que no puede detectar las vibraciones del ultravioleta ni ninguna otra menor, tales como rayos X, gamma, cósmicos, etcétera; ni el infrarrojo ni ninguna otra mayor, tales como las ondas de radar, de radio y otras. De igual forma, sucede con el espectro audible: el oído humano solo registra vibraciones sonoras entre los veinte hertz y los veinte kilohertzios, es sordo para oscilaciones menores que la primera o mayores que la segunda. Así, las serpientes, por ejemplo, pueden ver el infrarrojo; por lo que el mundo objetivo para ellas es muy diferente del que podemos apreciar los humanos o del que logra percibir una abeja, la cual está capacitada para ver el ultravioleta. Las palomas se orientan por medio del campo magnético de la Tierra; los delfines, las ballenas, los murciélagos y algunas otras aves, por el eco-localización; los ojos de los camaleones, por otra parte, pivotean sobre ejes diferentes, sería dificilísimo poder explicar, ópticamente, como aprecia, este reptil, una habitación desde cualquier ángulo en que se encuentre en ella. Con esto quiero hacer notar que no todos los inquilinos del planeta vemos, oímos o sentimos lo mismo, o sea no tenemos el mismo contacto cognoscitivo con la realidad circundante.

Aún funcionando bien, nuestros sentidos nos engañan, porque sentimos que la Tierra es plana, aunque sepamos que es un esferoide desde hace mucho tiempo; y porque, estando quietos en una silla, nos hacen sentir inmovilidad ¡Sin embargo! la Tierra rota sobre su eje en todo momento y se desplaza, en su órbita alrededor del sol, a una velocidad de treinta kilómetros por segundo… además de girar, junto con el sistema solar, alrededor del centro de la Vía Láctea desde la periferia de uno de sus brazos espirales a una velocidad enorme…

Desde otro punto de vista, aparte de la sensibilidad de nuestros sentidos físicos, tenemos la distorsión de nuestro nivel de información. Quienes tienen menos conocimientos, información, cultura; tienen menos acceso a todo y están en desventaja para comprender el mundo y sus circunstancias de vida, con respecto a alguien con un mínimo de recursos… bastaría cierta cantidad de información de geografía o historia, etcétera y/o herramientas intelectuales como operaciones matemáticas o fórmulas de cálculo de Física para mejorar su interpretación de lo llamado: realidad. También, nuestros estados de ánimo pueden hacernos tener ideas sobre los eventos acaecidos en nuestro entorno y lograr que tomemos decisiones erróneas de las cuales, más tarde, nos podemos arrepentir. La ira es un estado de locura temporal con el cual podemos destruirnos y destruir nuestras relaciones interpersonales y hasta objetos materiales propios y/o ajenos, con toda la trascendencia legal que eso puede conllevar; tal como estar triste por una situación tan normal como la pérdida de un ser querido ya sea porque haya muerto o por un divorcio o un largo viaje, etcétera pueden acarrearnos todos los síntomas de un estado depresivo agudo, con el cual perdemos la capacidad de tomar decisiones más o menos responsables y participar de forma activa de la alegría de vivir, al decir dlos franceses. Igual interpretamos la realidad de acuerdo a un esquema aprendido. Por ejemplo, la noción de arriba y abajo, horizontalidad o verticalidad, etcétera son relativas a puntos de referencia establecidos de forma arbitraria; tal como los conceptos de belleza o fealdad, de lo correcto o no, de lo moral o inmoral y no voy a poner ni un solo ejemplo, pero sí dejar alguna pauta para ver por dónde vamos: en los años sesenta hacerse tatuajes era asunto de presidiarios y marineros; pronto será raro ¡Creo ya lo es! encontrar alguien sin uno. Vean fotos de personas en las playas en los años treinta… y ni qué hablar de ciertas comidas típicas ¡Actuales! En algunos lugares del planeta o sociedades es costumbre que una mujer tenga varios esposos. Con esto, la realidad ¡También! puede ser una cierta hipnosis colectiva, inducida por la civilización, y en la cual participamos de forma consciente o no.

Un mínimo de observación nos lleva a ver que hemos sido educados desde pequeños para volvernos celosos, egotistas, vanidosos, desconfiados, mentirosos… Los juegos infantiles si no fueron diseñados para estimular la competitividad, entiéndase esforzarse en ganarle a otro, en ser mejor que los demás, al menos ¡Eso! es lo que consiguen, y vemos cómo no solo el juego sino ¡Toda la sociedad! conspira y participa de forma activa para enaltecer, reconocer y retribuir al ganador y señalar de forma peyorativa, burlesca e/o irónica, a veces no tal velada, a los perdedores. Esto instala en los niños la siguiente idea: lo pensado por los demás es más importante que lo pensado por ellos mismos, la idea de actuar en función de un estereotipo que es el esperado por el resto y, con lo cual, serán aceptados. Instala, además, algo para invalidar, detener y terminar de borrar la capacidad creativa. Instala, asimismo, la noción de que ser agresivo es lo correcto y quienes no piensan como nosotros están equivocados y por tanto debemos situarlos en el bando contrario, al cual debemos vencer de algún modo o a todo coste. Desde mucho tiempo son populares los juguetes bélicos o deportivos, los cuales estacionan los criterios de la separación en bandos oponentes y que los conflictos se solucionan por medios agresivos como el enfrentamiento y la lucha. Luego, los medios de difusión hacen lo suyo para mantener estos hábitos emocionales como reflejos condicionados por medio de imágenes, slogans, spots musicales… para mantenerte atado a una marca comercial o para hacerte creer que si consumes aquello que usa o come o toma el goleador de turno, se te trasladan sus aptitudes… y terminas andando por ahí en busca de la camiseta con el número de tu ídolo, con lo cual llenas la vacuidad de ti mismo, gastas dinero en objetos innecesarios o solo útiles como fijadores de ciertas ideas, o como agentes para reforzar el estado hipnótico general.

Voy a develarte algunos detalles acerca de la hipnosis. Quienes no han leído lo suficiente sobre el particular piensan que la hipnosis es un sueño inducido, un artificio, lo cual es cierto, pero no es toda la verdad. Tiene niveles, gradaciones y puedes andar por la calle y realizar actividades estando hipnotizado. Tampoco es necesario formar un espectáculo truculento con péndulos, palabras, ambientes, pases magnéticos con las manos, etcétera, aunque ¡Por supuesto! Tales condiciones pueden ser propicias y complementarias, pero, también, pueden darse accidentalmente por el entorno. La persona hipnotizada o a quien se va a hipnotizar suele llamársele sujeto y quien hipnotiza, agente; pero no siempre el agente es una persona, puede ser una melodía, una palabra dentro de una frase, un símbolo, un ademán, etcétera. La hipnosis no es un sueño artificial sino un estado natural del funcionamiento del cerebro. Lo que solemos conocer como sugestión o autosugestión es resultado de un estado hipnótico leve. Si, usted, se adiestra a sí mismo para despertar a cierta hora y llega a despertar antes de que suene la alarma de su reloj, eso es autosugestión y una manera de auto hipnosis. Igual cuando algunos practicantes varones realizan ejercicios de bramacharya, es decir lograr permanecer durante un tiempo en castidad o abstinencia sexual por motivos religiosos, deportivos, por enfermedad o de otra índole, al principio suelen tener sueños eróticos en los cuales realizan el acto sexual y eyaculan al efectuar la penetración despertando incomodados por la pérdida del licor espermático; ellos logran, con el tiempo, durante el sueño extraer el miembro de su pareja ilusoria ¡Sin despertarse! para evitar el orgasmo y esto es, también, auto hipnosis. Es muy difícil, para no decir imposible, que un sujeto quede hipnotizado de inmediato a menos que acepte. A veces el sujeto dice no querer ser hipnotizado pero el agente lo reconoce como persona sugestionable y logra hipnotizarlo con facilidad. Pero por lo regular debe haber algunas entrevistas previas para crear lo que se conoce como raport, o una cierta química de simpatía, un clima de confianza, interpretado, también, como una forma de entrega o sumisión o esclavitud la cual, en muchos casos, establece el trance hipnótico sin intervención del agente, basta que el sujeto lo vea a distancia para que ocurra. A un sujeto en estado hipnótico el agente puede ordenarle, por ejemplo, tocarse la oreja derecha con la mano izquierda cada vez que, el agente, saque su pañuelo o pronuncie una palabra cualquiera que funcione como comando. Si le pide antes que despierte que no recuerde el mandato al volver al estado de vigilia no sabrá que pasó, y cada vez que escuche la palabra de comando para tocarse la oreja, lo hará y, semejante orden o similar, se ha reportado que puede permanecer efectiva hasta por poco más de un año. Muchas alergias raras, malestares recurrentes no bien explicados, achaques, etcétera se ha comprobado que pueden tener génesis en lo que alguna persona que recién sale del periodo de recuperación de anestesia luego de una intervención quirúrgica, y que se encuentra en ese limbo (semejante al trance hipnótico) entre dormida y medio despierta pero dolorida e incómoda, escucha cualquier conversación trivial de personal médico o asistentes y, en medio de ese susurro, capta una palabra cualquiera, digamos tijeras, y la asocia con su experiencia actual; tiempo después ya de alta y recuperada su salud, un día cualquiera alguien dice; tijeras y basta para desencadenar la evocación de aquellos síntomas postoperatorios. Algo similar puede ocurrir con niños, los niños son altamente sugestionables, en estados febril por cualquier catarro pueden reproducir ese estado de limbo, la frontera del sueño y la vigilia, y que los adultos les hablen o le canten al oído puede ser contraproducente, hay que tener cuidado con el valor de las palabras que se dicen en tales casos y que no sean para evidencia amor o despertarlo para su alimento. Al infante le basta en ese estado, para sentirse seguro y atendido con amor, el calor corporal y las caricias de la persona que lo atiende. No se requieren dotes excepcionales para hipnotizar. La hipnosis es más una capacidad o predisposición del sujeto hipnotizado que una destreza o poder del agente hipnotizador este a lo sumo lo más que hace es crear o propiciar las condiciones para que el sujeto desarrolle su innata sugestividad. Hay individuos más sugestionables que otros tal como los hay más altos o más inteligentes pero todas las personas son más o menos accesibles a la hipnosis y de hecho el estado hipnótico es un estado natural de los procesos psicológicos y alguien en una ceremonia o ritual religioso, político o artístico provisto de vigorosos elementos de sugestión puede caer en trance sin intermedio directo otra persona. Luego de conocer la existencia de algo que se llama manipulación, ingeniería social, técnicas de control mental, marketing y un largo etcétera, así como la presencia de otros tantos interesados en utilizarlas para su beneficio, y me refiero a consorcios comerciales para vender más, para que comamos más y compremos más comida de la necesaria; o los grupos de poder a fin de movilizar a multitudes para votar por tal o más cuál partido político o para evidenciar demostraciones de apoyo ficticio o dirigir campañas guerreristas, en fin… todo eso que puede ser teorías conspirativas y simples teorías de chachareo, paranoia o lo que sea, pero que existen muchas razones para que sean, al menos, potencialmente ciertas; emprender la tarea de marcar la diferencia y comenzar a dar los primeros pasos en convertirnos en una persona extraordinaria, nos brinda la promesa de quedar libres de eso.

Y si bien es cierto que la libertad no es tan lo que la mayoría piensa, repito ¡Al menos! tenemos la opción de escoger ser esclavos de las fuerzas de la naturaleza las cuales entrelazan en armonía a las positivas, las negativas y las neutras.

Hasta aquí, una breve historia de lo que, también, es tu vida.


domingo, 22 de agosto de 2021

EL LIBRO MÁS EXTENSO DEL MUNDO

 

Fragmento  de, Enciclopedia de Curiosidades III, Eduardo N. Cordoví Hernández 2021.1

Henry Darger nació en el año 1892, y después; cuando él tenía unos cuatro años su madre fallece al dar a luz a su hermanita, a la que nunca conoció.

Más tarde su padre tuvo que enviarlo a un orfanato católico en el año 1900, debido a problemas económicos y a tener, por ello, que dar a la niña en adopción. Más tarde el padre moriría estando Henry recluido; debido a que, en la escuela presentó cierto retraso escolar, siendo valorado por un médico, quien consideró debía enviarse a un hospital psiquiátrico para niños con problemas mentales  de Illinois. En el asilo estuvo sujeto a tratos ásperos y a labores forzadas, finalmente escapó de allí cuando contaba alrededor de dieciséis años de edad; un año antes de que ¡El asilo! fuera investigado oficialmente bajo acusaciones de abusos físicos con los chicos. Una vez libre, él encontró empleo como trabajador de limpieza en un hospital católico donde vivió una vida solitaria sin que casi nadie lo percibiera.

El día trece de abril del año 1973, el último día de la vida de Henry Darger, El fotógrafo Nathan Lerner y su esposa Kikoyo, quienes le arrendaban el pequeño apartamento al fondo de su propiedad, abrieron la puerta de la habitación donde Darger había vivido en soledad por unos cuarenta años.

Todo parece indicar que el anciano sufrió algún accidente en la calle, lejos de su vecindario, debiendo ser hospitalizado con urgencia. Dado alta, regresó a su lugar de residencia; pero a poco tiempo, tuvo que volver a ser conducido al hospital quedando en un refugio de las Hermanitas de la Caridad, en Chicago, donde falleció a los ochenta y un años de edad.

El casero y su esposa al ser avisados del deceso del anciano Darger, entraron en la habitación que le habían rentado, descubriendo toda su obra, la cual había elaborado, en secreto durante toda su vida, mientras se ganaba el sustento limpiando pisos y recolectando revistas y diarios en las calles para recortar ilustraciones para su monumental obra.

Entre otras pertenencias, este era su legado: más de quince mil páginas de una narración imaginaria con el kilométrico título de: La Historia de las Chicas Vivians, en lo de que se conoce como los reinos de lo irreal, sobre la tormentosa guerra glandeco-angeliniana causada por la rebelión de los niños esclavos; varios cientos de ilustraciones originales para esta obra en dibujos y pinturas en acuarelas que muestran las condiciones de los niños contra los adultos opresivos y malos; unas cinco mil páginas de su autobiografía, titulada, La Historia de mi Vida; unas diez mil páginas de una novela que tituló La Casa Loca. Y un libro sobre el clima.

 Nathan Lerner, el casero de Darger, como fotógrafo, estaba indisolublemente ligado a en la historia de la cultura visual en Chicago, según el diario News York Times, y ¡Al instante! reconoció el mérito artístico de las composiciones de Darger. Era una coincidencia notable que alguien, como Lerner, fuera el primero en ver la obra secreta de Darger. Bajo la mayoría de otras circunstancias, todo el trabajo plástico y de diseño, así como literario habrían quedado perdidas para siempre. Nathan Lerner, y su esposa Kiyoko, ganaron los derechos de la propiedad intelectual de Darger y han atraído la atención del mundo hacia él. Desde el descubrimiento de Lerner, la obra de arte de Darger ha logrado la más amplia aclamación como arte marginal. Sus historias y pinturas, y su estado mental se han vuelto un tema de libros y filmes documentales.

En La Historia de Las Muchachas de Vivians, la cual comenzó a escribir e ilustrar alrededor de la edad de veinte años, nosotros conocemos que la Tierra está girando junto con la luna, alrededor otro planeta mucho más grande. En este otro astro se desarrolla la historia de Darger, y en este mundo dargeriano, los niños maltratados toman venganza y la inocencia triunfa.

La rebelión infantil contra los adultos, es dirigida por siete lindas niñas guerreras llamadas las Vivians. La trama se desarrolla en el enorme planeta mayormente católico alrededor del cual gira la Tierra. Las Vivians son siete princesas de Abbiennia, una de sus naciones y las que luchan contra los glandelinianos, quienes tienen un régimen de esclavitud infantil.

En las ilustraciones las niñas aparecen desnudas con órganos sexuales masculinos. Se cree que, como Darger se mantuvo virgen por miedo a llegar a tener sexo con su desconocida hermana, no sabría cómo era el aparato sexual femenino, pensando que fuera igual al de los varones.

Henry, no cursó estudios especializados siendo por completo autodidacto, pero ilustró mediante distintas técnicas la historia de sus pequeñas heroínas y además escribió dos finales, uno en el que vencían los adultos, y otro en el que lo hacían las Vivians.

Las ilustraciones pintadas por Darger son, en gran medida, violentas; incluso brutales, desplegando la tortura y el asesinato de los niños en sus historias. Ellos, también pueden, ser muy vívidos, juguetones, sinceros e inocentes. Darger, como de suponer, utilizó sus experiencias de vida en el asilo. Su estilo singular ha dado lugar al término dargerismoEl American Folk Art Museum (El museo de arte autóctono americanoreconoció a Darger como: uno de los artistas más significativos del vigésimo siglo e inauguró en el año 2002, el Centro de Estudios Henry Darger.

Sus textos están marcados por la idea que expresa este fragmento de la primera parte de su saga: El derecho de los niños a jugar, a ser felices, a soñar, el derecho a que duerman bien de noche, el derecho a una educación, que podamos tener las mismas oportunidades para desarrollar por completo nuestras mentes y corazones.

Según cuenta en su autobiografía, su único amigo, llamado William Shloder, compartía con él, el proyecto de fundar una Sociedad Protectora de los Niños; pero, Shloder dejaría Chicago alrededor del año 1935.

Henry Darger se encuentra sepultado en el Cementerio de los Santos, en Des Plaines, Illinois, en la modesta lápida mortuoria de Darger se le califica como: Artista y Protector de Niños.


martes, 20 de julio de 2021

Cómo escribí mi novela, CONSPIRACIÓN EN...

        Cómo escribí mi novela, CONSPIRACIÓN EN LA HABANA

De la serie Así escribí mis libros.
Eduardo N. Cordoví Hernández
 
   Parafraseando un poco al escritor español Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891) con su, Historia de mis Libros, o al contemporáneo Bayly Jaime, peruano, con su breve artículo, La Historia secreta de mis libros; vengo yo a disfrutar el recuento de los míos, comenzando con este que, aunque no sea el primero que escribí, inicia la serie de comentarios que, poco más o menos igual, hoy titulo, Así escribí mis libros.

  Conspiración en La Habana es mi segunda novela. Ya escribiré en otro artículo sobre la primera, Pero sí es la primera novela de las tres que he escrito, que se ha publicado. La tercera y última que voy a escribir  a esta fecha (Julio del 2021) está en proceso todavía a unos tres años de haberla iniciado y digo última ¡ya que proyecto seguir escribiendo solo ensayos! 

  Esta que trato hoy, fue teminada en el año 2009, como fruto de un esfuerzo de voluntad, porque me costó mucho trabajo escribirla. Llevaba más de diez años sin tocarla ¡No precisamente por olvido! porque pensaba en ella, como si fuera una amante, casi a diario.

  Conspiración… no nació como una novela, de hecho es un gran "colasch", una mezcla de muchos artículos, cuentos, relatos, y muchos datos curiosos en cierta consonancia con la atmósfera gótica que, con pretensión humorística aunque puede parecer irónica, la envuelve, estando todo hilvanado por una historia soportada por la verosimilitud que confiere todo acuerdo literario que realiza cualquier lector al enfrentarse a una novela. 

  Recuerdo que había hecho una guía, algo como una tabla de contenido donde enumeraba los capítulos y de qué iba cada uno; en esta forma, había desarrollado todo el argumento y ¡Así! casi todos estaban iniciados, aunque el último y otros varios, ya estaban definitivamente terminados, pues eran un relatos que formaban parte de un proyecto de libro de cuentos muy anterior que nunca terminé, pues la mayoría de ellos sirvieron para formar los capítulos de esta novela. 
 
   Quiero comentar este proceso inicial. Tal asunto ya lo traté en la introducción de mi libro Lo que no se llevó el viento… y es lo que sigue:
Desde la escuela secundaria me dije a mí mismo, personalmente y en forma confidencial (lo cual hoy hago público): Lo mío es por las Letras. No sabía cómo, pero estaba seguro; me dedicaría, con prioridad, entre otras cosas, a escribir, y escribí un poema (tal como han hecho casi todos quienes se inician en la producción literaria) pero larguísimo, trágico, una solemne epopeya existencial… Sin contar siete o nueve versos con algo de dignidad (quizás haya contado algunos de más) una vez terminado, supe que no era poeta. Redacté en versos lo que pudo ser argumento para novela. (Que de hecho escribí, pero eso es otra historia que cuento allí).
 
  Luego, durante el cumplimiento de mi servicio militar, por entonces declaradamente obligatorio , garrapateé una, con tono más aterrizado y tema de corte social… cuyo argumento se desarrollaba ¡En Italia! Uff… Otra barrabasada que envié a la editorial Unión; no es necesario os cuente que fue objeto de rechazo; tiempo después la destruí, por eso no aparecerá en el catálogo de mis obras como primera.

  Una vez desmovilizado, al cumplir con imposición mi servidumbre militar, estaban en auge los talleres literarios. Me asocié al de mi municipio. Conocí personas quienes no solo sabían de literatura: se la traían en serio con ella. Comencé a seguirles y a producir… no sabía a derechas qué, pero realicé mis primeras narraciones. Luego, trabajando un libro de cuentos con unidad temática (hasta entonces solo había escrito unos seis cuentos que no tenían nada que ver entre ellos) y me sorprendí al comprobar que podría estar escribiendo capítulos de novela; solo faltaba un conflicto y me inventé uno, donde mezclé muchas ideas que me atraían entonces: tema policiaco, esoterismo, hombres lobos y vampiros, Historia, humorismo, conflictos sociales y hasta política y teorías conspirativas; y, aprovechando algunos de aquellos cuentos ya escritos, comencé a tejer una historia sin saber cómo iba a terminar, así nació mi segunda novela, Conspiración en La Habana, la cual no fue, cronológicamente, mi primera obra de larga extensión por quedar detenida en el tiempo mientras me inventaba la trama donde ensartar aquellos cuentos, proceso que duró más de diez años.

  El capítulo XV de la novela, fue un cuento que dio origen a la obra. En él se relata la historia del hallazgo de un manuscrito encontrado en un basurero, y que se convierte en una historia cíclica parecida al de La buena pipa, el cuento comenzaba con el encuentro accidental de, al parecer, el manuscrito de una novela, pero que era la historia de un documento donde se narra el descubrimiento de otros documentos que a su vez narran los encuentros de otros textos y así hasta que termina con una carta cifrada, pero con un código de fácil solución cuyo mensaje era una breve reflexión filosófica sobre la existencia, la vida y la felicidad. En una relectura del texto, y pensando ya en emprender una obra más compleja, pensé que como todo buen argumento debe tener entre sus principales componentes ¡Por lo menos! un villano, un héroe, un secreto y una historia de amor… pues ya tenía, para empezar, tema para inventarme un secreto oculto en aquella carta cifrada cambiándole el texto. Y luego lo demás fue viniendo solo poco a poco.
  
  En realidad la trama central, el argumento base o ruta crítica de la obra es simple y de extensión tan corta que ¡Si acaso! sería un cuento largo o una noveleta. Ahí se me ocurrió, para justificar la inclusión del villano, remontar los orígenes de las sectas satánicas, la historia real, legendaria y hasta modernamente arcaica de los vampiros y un tanto menos sobre los hombres lobos; luego-luego tratando de argumentar cuán probables o fantásticos pueden ser a veces los sucesos reales, dedico un largo capítulo (aunque de veras tampoco lo es tanto, pues a lo sumo no pasa de catorce páginas) a recorrer la historia de las sectas satánicas ante lo cual pienso que, a pesar de no aportar gran cosa a la trama, me pareció ¡De tanto interés! Por la cantidad de información curiosa presentada que, yo mismo, como lector, se lo agradecería a cualquiera que escribiera una novela así. Lo mismo ocurre cuando, para introducir a uno de los personajes protagónicos, el agente secreto designado por el Vaticano para investigar la conspiración de La Habana, me sirvo de la información que ofrece Eric Fratini en su obra investigativa La Santa Alianza, de la cual tomo, y acomodo a mi decir, la historia de este mecanismo de defensa y espionaje, fundado por el cardenal Miguel Ghislieri siendo general de la Inquisición, llevándolo a su máximo nivel cuando quince años después en enero de 1566, se convirtiera en el papa Pio V; hasta llegar a nuestros días, momento en que este mismo aparato de inteligencia, designa a este agente con la identidad de Augusthe Duphane y lo envía a esta capital caribeña. 

   De hecho la trama del argumento y todo lo que gira a su alrededor como apoyo, no es más que un escenario que tomo como excusa y oportunidad, para exponer ideas que aunque no son mías, pues han sido expuesta por muchas otras personas antes de mí y por tanto no son nada nuevas, tienen la capacidad de resultar un tanto novedosas debido a que estuvieron siempre dentro de un medio reducido, elitista ¡Incluso! con toda consciencia de pasaran como invisibles; ideas que he hecho propias y que son, en definitiva, las que aparecen en el capítulo XXIX en boca de un personaje que está veladamente presente en toda la obra, pero cuyo protagonismo es simplemente ofrecer este discurso que no aporta nada al argumento. Usted, como lector, se salta este capítulo, y entiende perfectamente todo lo que ocurre en la narración, pero ¡Quizás! se pierda lo mejor del trabajo, a mi juicio como autor; porque ¡Precisamente! escribo esta novela para decirle ¡Eso! ya que el capítulo XXIX es el verdadero propósito de la misma.
  
  Asimismo, comencé a intercalar entre los capítulos que ya estaban escritos ¡Otros! que iban narrando el desarrollo de la vida social habanera, durante la niñez de otro personaje central de la trama, Rodelio Fandel con lo cual se brinda una panorámica un tanto romántica o bucólica del reparto Lawton en las afueras de la ciudad de La Habana durante los últimos años de la década de los cincuenta del pasado siglo XX y los posteriores después del año cincuenta y nueve, con lo cual se asiste a una visión literaria, sin llegar a ser costumbrista, de la evolución social en pleno auge del proceso llamado revolucionario de Cuba.

  Algunos amigos me han dicho que mi novela no es todo lo crítica que suponían y que, dado el título, suponían algo más contestatario, más disidente o más actualizado en el sentido de ser más real, ya que evade situar la responsabilidad del posible deterioro económico, moral, social o de cualquier otra índole al colocarla como chivo expiatorio de una teoría conspirativa absurda o ridícula, en lugar de dejarla caer sobre quienes debía.

  No voy a establecer la defensa ni mucho menos la justificación de lo que escribo. Pero en realidad escribí mi novela con intención de publicarla en Cuba y por mucho menos de lo que digo en ella otros escritores cubanos fueron estigmatizados, y de la misma forma que algunos amigos me dijeron que no era la obra que esperaban de mí, por ser muy floja, otros amigos me dijeron que me podría buscar un problema con ella, por lo contrario. En definitiva no escribo para hacer política ni quedar bien con los sectores de opinión. Mi intención es aprovechar la literatura, para compartir lo que pienso sobre la filosofía de la vida y el drama de la existencia, algo que está siempre de manifiesto dentro de cualquier desarrollo político-social, socio-económico o lo que sea. Mi intención literaria es divertirme escribiendo, pasarla bien, y comunicar eso, no sé si los demás lo reciben (parece que no) ¡Yo sí! Mi novela es una novela humorística; y, como toda novela, pretende crear una realidad aparte de la que normalmente vivimos; pero, sobre todo, hacer ver que la realidad ¡Eso que llamamos realidad! no es ¡De veras! lo que creemos que es, y que ¡La vida! es mucho más mágica e increíble que aquellas cosas por las que estamos continuamente entregando la vida o literalmente muriendo por ellas.
   Y estos son los por qué no he corregido muchos de los posibles defectos o excesos que pueden o puedan advertirse o considerarse, muy a pesar de que les he estado realizando correcciones y reajustes menores, casi cada seis meses durante varios años, aún después de haber sido publicada en formal comercial en el año 2010 por la editorial Azu press de New York en su sitio web: loslibrosdigitales.com donde, todavía, se vende tiempo de lectura on line, aunque en una versión que ya está superada.  

  En esta obra se mezclan surrealismo, realismo sucio, humorismo, y géneros como la novelas policiaca, gótica y fantástica; la investigación y el ensayo. Aunque la trama ocurre en Cuba, principalmente a partir de la década del cincuenta del pasado siglo XX y hasta hoy, muchos de sus cuarenta capítulos transcurren en Hawái, Miami, Madrid, Moscú, París, Berlín, Ciudad Vaticano, así como en otras ciudades europeas en épocas pasadas, para descubrir trazas, conexiones y relaciones con temas que pertenecen al ocultismo, la teosofía o el esoterismo, con la realidad político-social y socio-económica de la Cuba posterior a 1959. 

  Entérate de sectas satánicas reales, de complots, intrigas y confabulaciones internacionales por el poder y el dinero; y descubre, entre líneas, el destino de la fabulosa herencia de los Manso de Contreras, el verdadero objetivo de la visita de Juan Pablo II a la Habana… pero sobre todo: Descubre la realidad, ésa que no aprecias, porque se encuentra tras el velo de tu propia imaginación.

jueves, 8 de abril de 2021

CONSPIRACIÓN EN LA HABANA

 Es una novela que disfruté mucho escribir. Me divertí mucho tratando de corregirla. Al final nunca estamos conformes del todo con lo que hacemos. Tiene todavía sus problemas de estructura y quizás le sobren un par de capítulos. Pero si quieres reírte un poco con asuntos serios esta es tu oportunidad. Está basada en hechos reales aunque no sean exactamente real todo lo que ocurre. Incluso la misma realidad puede ser algo que te imaginas.

Si quieres leer algo que puede cambiar tu forma de ver la vida lee Conspiración en La Habana, donde verás que la vida es mágica sin que nos demos cuenta. Léela.

Siento mucho haber tenido que quitarla de su acceso público de descarga gratuita en Freeditorial.com donde estuvo colocada por cerca de cinco años llegando a recibir casi tres mil descargas sin haberle hecho más que una pobre promoción entre pocos amigos.

Digo que tuve que quitarla, pero no fue tan así. La quite porque estoy necesitando actualizar mis dispositivos electrónicos para escribir. Mi laptop está al cantar el manicero, ya saben que la canción dice; se va, se va, se va... el manicero se va... y uno se cansa de ser una carga para familiares y amigos y, si otros venden libros, yo voy a probar a ver si vendo los míos y a ver si me gano ¡al menos! para seguir leyendo y escribiendo. Más adelante, voy a ir contando más sobre el proceso de este libro.

Aquí te estoy dejando el link, espero lo compres, y te rías porque, aunque digo cosas muy en serio, no deja de ser un libro humorístico... aunque no de chistes.

Se trata de un libro digital, pero a pedido te lo envían en papel, encuadernado a tu casa a lo sumo en menos de tres días a cualquier parte del mundo.

ttps://www.amazon.com/dp/B08X5WCWVV

martes, 3 de marzo de 2020

Conociéndome en Conozcámonos

"Conozcámonos" es el nombre de un tema de Forodeliteratura.es donde yo tengo un hilo en el que escribo a menudo mis historias sobre cómo asumo el drama de escribir o la comedia de escribir o lo que sea... así comienza:

Saludos,
Es de pensar que poco pudiera importarle a alguien los esfuerzos de otro por conocerse, explicarse el mundo, orientarse en la existencia, etcétera ¡menos aun! cuando tal panorámica se inserta dentro de un camino tan variopinto y escabroso como, puede serlo, el de la literatura y, un tanto más, cuando quien lo expone es desconocido, venido a menos; pero entre los posibles lectores de este hilo que se inserta en la tan noble intención que propone “Conozcámonos”, puede haber ¡al menos uno! a quien le sea propicio ahorrarse algunas horas de trabajo al hallar atajos o sorpresas, si encontrara coincidencias con sus propias inquietudes existenciales.
En realidad, no me mueve ningún propósito pedagógico, no estoy buscando una tribuna, aunque no deje de serlo, de hecho; lo mucho o poco que he aprendido y puedo dar como sentado de su veracidad y confiabilidad práctica en mí mismo, lo he aprendido de otros que hicieron igual. Más bien, los que nos une, a todos los llamados buscadores que encuentran, es el factor común de bastante egoísmo, porque todo lo que hacemos, lo hacemos por nosotros, para nuestro beneficio, satisfacción y agrado, no por los demás, aunque ellos, indirectamente, se beneficien. Ya les diré cómo, más adelante. Cómo es que hago y cómo es que puedan beneficiarse otros.
Y para eso, me aplico yo a la literatura, tal como otros se aplican a tejer alfombras, otros a danzar girando en círculos u otros a cantar mantras en sánscrito. Ya aquí, casi entramos en el tema de los caminos, pero es prematuro hablar de eso ahora. De momento, hablaremos de literatura ¿qué es? ¿para qué la hacemos? ¿para qué y por qué escribimos? ¿para qué leemos? ¿cuál es el objetivo de tener una pasión por escribir o por leer? ¿qué perseguimos, qué buscamos, cuál es el objetivo de leer y escribir? ¿lo hacemos bien? o ¿no es tan así lo bien que lo hacemos o creemos que hacemos? y ¡desde luego! ¿cómo darnos cuenta darnos cuenta de la diferencia? ¡De esto! y de otras cosas afines, escribiré en mi hilo: Conociéndome en Conozcámonos.
2
Tal como a todo el mundo, comencé a sentir atracción por escribir debido a mis lecturas. Por querer parecerme a los autores que leía y, hacer lo que ellos. Y tal como Dios hizo el cielo y la tierra y vio Dios que era bueno, pues así leía, escribía y la verdad es que, si no era bueno al menos, grato era lo suficiente como para querer continuarlo. Y como escribir no solo es un gustazo sino, también, un trabajo del cual se puede llegar a vivir, tal como otros viven de tocar piano, pintar cuadros, jugar pelota, nadar, o hacer zapatos o cualquier otra cosa también quise vivir de eso.
Pero si quieres ser escritor tienes primero que aclararte a tí, qué tipo vas a ser, porque para ser escritor, aparte de que hay que saber de casi todo, hay que saber qué tipo de escritor serás. En primer lugar encuentras el escollo de que en ningún sitio ¡que yo sepa! Te graduas de escritor. Se supone que los escritores estudien filología, filosofía y letras, derecho, historia del arte, licenciatura en historia, periodismo, sociología, comunicador cultural, etcétera, pero en esencia puedes tener un título de cualquiera de estas carreras universitarias no llegar a ser escritor por eso, y muchos escritores y hasta premios nobel de literatura no han tenido ningún diploma de altos estudios académicos. Siempre me llamó la atención que las primeras universidades comenzaron hace acaso trescientos años, y ¡desde mucho antes! ya había escritores importantes quienes habían sentado cátedra por derecho propio, los cuales hoy son clásicos sin haber tenido que soportar ir a la universidad. No voy a metenerme aquí en eso, pero habría mucho que decir sobre la educación académica, sobre la cultura y acerca de la misma civilización, en cuanto a al papel que desempeñan como deformadoras de la conciencia humana y de su responsabilidad con relación al sufrimiento y al deterioro emocional y ético del Homo sapiens, hay suficiente literatura escrita sobre el caso para llenar una bibilioteca.
Voviendo a los conejos de España, ya me había dado cuenta que existen escritores para entretener, para hacerte pasar el tiempo, quienes son como buenos amigos con los que la pasas bien, te ries, te diviertes o no, pero ni te vuelves más listo, ni aprendes nada útil, ni cuando terminas de leerlo, aplicarte a la lectura, hace que tu mujer hable o gaste menos o tu suegra te estime más. Otros, parecidos, no te divierten, pero te subyugan, te atraen, te enredan, te enganchan y por curiosear en las vidas que él se inventa te lees cientos de páginas como un tonto sin lograr ser mejor persona de la que eras antes de abrir el libro y sigues arrastrando una vida que supones aburrida si no lees otro texto; una existencia con prejuicios, pensamientos tristes, miedos, postergando acciones o tomando malas decisiones. Yo, al menos, no quise ser un escritor para niños con toda la importancia que pueda reconocerles, nunca me fue atractiva la literatura infantil tipo Gato con botas, o o Jack y los frijoles mágicos; tampoco los autores de aventuras para la edad heroica de los adolescentes, como Verne o Salgari, Jack London o Walter Scoot fueron mis ídolos ni me hizo querer seguirles con todo y que los leyera en su momento y los recuerde con ese gustillo de simpatía semejante a tener una relación de complicidad sana.
Mis lecturas de adolescencia comenzaron con Martí, Amicis, Herminio Almendros, con Ingenieros, con Vargas Vila, con Quiroga, con biografías de personajes célebres, con Dostoiesky, Zola.
También me di cuenta que muchos narradores continuaban apegados al tradicionalismo de contar historias con un argumento lineal que ponían más enfasis en lo que dicen o sea en el contenido de lo que cuentan, más que en la forma en que lo comunican; y otros, más actuales, que siguen siendo de esos que te entretienen, pero tienen más atención sobre cómo dicen lo que dicen que en lo dicho, como Heminway, Joyce, Yeat, Faulnek, kafka o Proust.
Y ¡catapum! Llegaron quienes tenían de mí o yo de ellos, donde encontré autores que me decían cosas que yo ya había pensado y me hicieron creerme que era como ellos o que ellos fueron como yo, porque leerlos era como conversar con personas que me decían cosas que nadie me había dicho y era como si me hicieran recordar cosas que había olvidado: Unamuno, Ortega y Gasset, Pappini… Gurjieff. Ouspenski, Nicoll

continuará...